Mostrando entradas con la etiqueta Cuadernos del Ventoux. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuadernos del Ventoux. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de enero de 2010

Nueva etapa

Como los pocos lectores del blog imagino que sabrán, Cuadernos del Ventoux se trataba de un proyecto para la asignatura cuatrimestral Periodismo Deportivo. Bien, me congratula decir que este blog ha contribuido de manera decisiva en la buena nota obtenida finalmente, y también me alegra decir desde aquí que a pesar de que el objetivo está cumplido, desde el inicio Cuadernos del Ventoux nació para quedarse, no para ser un mero objeto de evaluación en una asignatura.

Así que el blog seguirá. Eso sí, con condiciones distintas. Desde ya anuncio que las actualizaciones se prolongarán en el mismo estado que llevaban desde el inicio del año, es decir, ninguna, por un tiempo indefinido, probablemente hasta finales de febrero o principios de marzo, quién sabe. Mantengo otros dos blogs y este enero, exámenes mediantes, ya me es complicado mantener actualizado uno de ellos como para seguir con este, sin que haya competición de por medio, huelga decir. Aviso de que Cuaernos del Ventoux se toma unas vacaciones prolongadas hasta que las bicicletas vuelvan a las pruebas de relevancia.

Sobre el blog y su funcionamiento futuro adelantaré que me centraré en lo que me venía centrando hasta ahora aunque, claro está, con mayor número de crónicas por motivos evidentes. Espero que hasta ahora hayan disfrutado, yo, particularmente, muchísimo. Y espero a su vez que sigan queriendo pasar por aquí durante el 2010. Gracias a todos y hasta muy pronto.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Los porqués

Porque el ciclismo es un deporte que me maravilla. Porque en ningún deporte más todo el mundo anima a los competidores y las rivalidades quedan atrás. Porque ningún otro deporte es gratuito por verse en vivo. Porque ningún otro reúne tanta épica humana. Porque duele ver qué sucede con él. Porque jamás el dopaje y la mediocridad humana conseguirán dilapidar su espíritu. Porque sufre. Porque agoniza. Porque creo en él, que no en los corredores. Porque conjuga la naturaleza y el deporte como pocos. Porque son humanos desafiando colosos pirenaicos o alpinos. Porque sí.